| El Cebollino |
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El cebollino debe su nombre a que su sabor recuerda mucho al de la cebolla, aunque es más fino y delicado; combina muy bien con huevos, papas, ensaladas con jitomate y hortalizas, arroz, mayonesas, pescados y mariscos, y cuando se pica finamente hace una delicia de las sopas cremosas. Al secarse pierde casi todo su aroma, por lo que se le emplea fresco.
Esta hierba se caracteriza por poseer hojas delgadas, huecas y alargadas que alcanzan con facilidad 60 centÃmetros de altura y porque no es atacada por plagas, de modo que se cultiva junto a otros vegetales para ahuyentar insectos y otras especies nocivas. Asimismo, su resistencia al frÃo le ha facilitado su adaptación en regiones tan distintas y distantes como Siberia (Rusia), Europa y América del Norte, donde se ha cultivado desde el siglo XVI.
En el campo nutricional cabe destacar que el cebollino es rico en hierro y vitaminas A y C, por lo que es un ingrediente ideal en toda dieta, además de que contribuye a tener buen apetito y adecuada digestión. Además, se ha descubierto que ayuda a eliminar parásitos (al parecer por diversos compuestos que contienen azufre) y hasta la fecha no se han reportado casos de toxicidad, por lo que puede consumirse libremente.
La cocina francesa ha sido pionera en la utilización del cebollino y otras finas hierbas para dar un sabor especial a sus platos. Otras gastronomÃas occidentales han hecho lo mismo como es el caso de la española.
Muchas personas recurren a este ingrediente para dar sabor a las sopas y ensaladas cuando las hojas están frescas, al tiempo que aromatiza lácteos como la mantequilla o el queso. Ésta es una hierba aromática con unos tallos muy finos y huecos. Como su nombre indica, el cebollino pertenece a la familia de la cebolla, aunque su sabor es mucho más delicado.
Además tiene también propiedades diuréticas y antibacterianas.
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