| Cómo cortar el jamón |
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El corte a cuchillo, aunque hay personas que lo elevan a la categorÃa de arte, se trata de un proceso sencillo para el que solo se requiere equiparse con los utensilios correctos; es recomendable tomar algunas precauciones.
Material necesario para cortar jamón
Para cortar jamón ibérico en condiciones, es indispensable disponer de:
Adicionalmente, puede ser conveniente tener:
Partes del jamónÂ
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Si se va a consumir todo el jamón en poco tiempo, se recomienda comenzar a cortar por la maza. Para ello se situará el jamón con la pezuña hacia arriba. Si se va a consumir lentamente, es preferible empezar a cortar por la zona de la babilla, para evitar que al final esta zona pueda quedar excesivamente reseca. Para ello se situará el jamón de manera que la pezuña mire hacia abajo. Limpiar el jamón
Antes de empezar a cortar el jamón de una zona, es necesario limpiarlo, es decir: retirar la piel y la grasa exterior que cubren dicha zona, hasta que aparece la carne. La piel del jamón contiene mohos y exudados naturales del proceso de secado y maduración, que conviene eliminar para evitar sabores rancios. Si el jamón se va a consumir rápidamente, se puede pelar entero; si no es asÃ, se debe ir pelando según se vaya consumiendo. Técnica de corteÂ
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Cortar el jamón en lonchas finas (casi transparentes), abarcando el ancho de la pieza pero no muy largas (3 a 5 cm). Conforme se vaya avanzando en el corte, se debe ir retirando la piel y la grasa exterior de los bordes. Los cortes serán siempre paralelos entre sà y en dirección opuesta a la pezuña, dejando siempre a la vista una superficie plana, sin estrÃas. Al llegar al hueso de la cadera, se hará un corte incisivo alrededor del hueso para que las siguientes lonchas salgan limpias de esta zona. La carne más próxima a los huesos es de difÃcil corte y por tanto tendrá un mejor aprovechamiento si las cortamos en tacos vez de en lonchas. Cuando ya no quede carne en la zona de la maza se le dará la vuelta al jamón, quedando la pezuña hacia abajo. En el plato, las lonchas se disponen en una sola capa, si acaso con un ligero solapamiento entre ellas. Las raciones suelen ser de un peso entre 85 y 100 gramos. Aprovechamiento: restos del jamón
Los huesos de jamón son un ingrediente excelente para dar sabor a todos tipo de caldos, cocidos y guisos. Para estos usos, el hueso suele serrarse en trozos que pueden congelarse sin problemas para su empleo futuro.
La grasa puede cortarse en dados y utilizarse en la elaboración de cremas, purés y croquetas. Para estos usos las grasa puede cortarse y congelarse sin problemas para su empleo futuro.
Los recortes del jamón también son muy aprovechables en la elaboración de distintos platos, croquetas, macarrones, caldos y cocidos. |