| Cocochas de bacalao con almejas |
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Ingredientes: (2 personas) 300 gr. cocochas frescas de bacalao Elaboración: Limpiamos ligeramente las cocochas, quitándoles la especie de espina o barba que a veces tienen, y el exceso de piel. Las lavamos y reservamos. Las almejas las ponemos  en un cacito tapado, a fuego medio, para que se abran. Una vez abiertas las dejamos enfriar, retiramos una de las valvas de las mismas (a la que no se quedan pegadas, normalmente) y las dejamos en un plato reservadas. El agua que han soltado la colamos bien y guardamos en un vaso. Ponemos en otro cacito el aceite a calentar con los dientes de ajo fileteados a lo largo en 3 o 4. Cuando empiezan a hacerse bajamos el fuego para que continúen despacito hasta dorarse bien (necesitará 20-30 minutos si el fuego es el correcto). Retiramos el aceite del fuego y cubrimos el fondo de una cazuela con parte del mismo, distribuyendo a continuación las cocochas por encima con la piel hacia abajo. Dicha cazuela la pondremos a fuego suave para que se vayan haciendo. Pasamos ahora a ligar el pil-pil, moviendo la cazuela (un poco levantada) en circulos, para que las cocochas suelten su gelatina y se ligue la salsa. Normalmente se hace muy rápido, dada la cantidad de gelatina de las mismas, mucho más que un bacalao al pil-pil normal. Según vaya ligando la salsa, se va incorporando más aceite de cucharada en cucharada, hasta tenerlo todo ligado (los ajos que hemos dorado no se utilizarán). Tendremos cuidado mientras hacemos el pil-pil de que el aceite no debe llegar a hervir. Además, salaremos ligeramente las cocochas (si fueran de salazón no hará falta) cuando vayamos por la mitad, y les daremos la vuelta. El pil-pil debe quedar muy espeso y completamente ligado, sin aceite a la vista. A continuación picamos el perejil y lo repartimos por encima de las cocochas. Ahora pasaremos a "deshacer" nuestro trabajo, aclarando el pil-pil con el agua de las almejas. Para ello procederemos como con el aceite, añadiendo cucharada a cucharada y moviendo bien en cÃrculos para que se integre. Debe quedar una salsa untosa, espesa pero ligera a la vez. Es posible que no podamos echar toda el agua que han soltado las almejas pues se aclararÃa demasiado. Probamos de sal, añadiendo más si hicera falta, y dejamos que dé un suave hervor durante cosa de 1 minuto. El plato mejora si lo hacemos con algo de antelación, pudiéndose recalentar a fuego suave y meneando para que no se desligue la salsa. |