| Cantabria tiene que apostar por tener un estilo propio con sus vinos |
| Escrito por Mule |
| Sábado, 05 de Febrero de 2011 15:12 |
Victoria Mirones Cayón EnólogaEl papel que juega el enólogo que dirige una cata es fundamental para conseguir mayores y más sólidas conclusiones. El CIFA contó una vez más con la enóloga cántabra, Victoria Mirones, natural de Vargas (Puente Viesgo), donde su familia regenta Casa Victoria desde 1918, una bodega con buenos blancos de solera. Ahà nació su afición, antes de estudiar y especializarse en enologÃa en Valladolid, donde ahora tiene su centro de operaciones para asesorar a bodegas y trabajar para la tonelerÃa francesa Boutes. -¿Cómo valora esta cata de vinos experimentales?
-Ha sido interesante poder catar diferentes variedades sin alterarlas quÃmicamente. Lo importante está en el viñedo y esta experiencia te permite una aproximación al comportamiento de las diferentes variedades en las zonas de Cantabria.
-A Cantabria le falta tradición vitivinÃcola...
-Lo tenemos difÃcil, por una climatologÃa no benigna. Nos faltan horas de luz, hay mucha agua y humedad.
-¿Y esto cómo se arregla?
-En la bodega hay que limar asperezas y no estropear el vino. A los vinos hay que ayudarlos, por sà solos nos sales buenos. Tenemos parámetros analÃticos desequilibrados y grados alcohólicos bajos, aunque depende de las añadas.
-¿De qué modo se perciben desde fuera los vinos de Cantabria?
-Tiene una buena posición a nivel provincial. Cada vez son más demandados en la hostelerÃa. Tienen su nicho de mercado y la gente fuera los va empezando a conocer.
-Pero, ¿están en condiciones de competir con los de otras regiones?
-Aún es muy pronto para competir con otras denominaciones de origen muy arraigadas y con un número de productores importante, donde además tienen unos costes muy inferiores.
-Entonces, ¿cuál es la clave de los emergentes vinos de esta región?
-Lo importante es mantener una personalidad, trabajar con variedades que no hagan otras denominaciones de origen, tener un estilo propio y para ello es importante el papel que en un futuro pueden jugar variedades como mencÃa, carrasquÃn y syrah. Aquà no podemos sacar más de lo que hay.
-Si le preguntamos por los tintos...
-Aquà se consigue mucha fruta en los vinos. Es interesante no maderizar, que las tonelerÃas respeten la esencia, que den volumen y elegancia en boca, pero sin desvirtuarlos. Al final lo sencillo es lo mejor. El vino es sentido común.
-¿Se está acertando con las variedades que se manejan?
-Se deben potenciar bien aquellas variedades que están arraigadas a la zona y que son armónicas en boca y en nariz, y al mismo tiempo que sean diferentes a las de otras zonas.
-¿Y en blancos?
-Muy conseguidos están los vinos que tienen un desarrollo comercial, que están bien posicionados. Son un referente en su zona, están logrados. Es necesario seguir potenciándolos y promocionándolos.
-Desde su experiencia, ¿el gusto del consumidor está evolucionando?
-Efectivamente, los gustos del consumidor de vinos cambian. Antes se buscaban y elaboraban vinos muy contundentes, con mucha madera, en cuyo proceso habÃa una mayor extracción: se sacaba todo de la uva. Ahora, se demandan más vinos fáciles de beber, más armónicos, más elegantes, con mucha fruta... Son vinos con un trago más largo, más sutiles... Y esto es bueno para Cantabria, una zona ardua para cuidar los viñedos.
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