Hemos Comido...en este restaurante que junto con La Vianda son mis dos preferidos de Burgos Capital, y que se diferencia por el tipo de cocina de los demás restaurantes burgaleses, a parte suele organizar unas jornadas gastronómicas de lo más recomendables.
Malo, pero a rabiar. Eso si, su página web de 10, porque consiguen engancharte, enseñándote un restaurante 10, que luego no llega ni al 2. Calor, mucho calor, a pesar de tener aire acondicionado que solo conectaron a las 12 de la noche. Ruido, muchÃsimo ruido que no es de recibo en un restaurante de la categoria que se precia, o mejor dicho, quiere preciarse. Mala imagen del camarero accediendo a una especie de cuarto donde guardan el vino. Un ir y venir de camareros que interrumpen la cena o al menos te hacen pensar que estas cenando en el camarote de los hermanos Marx. Y caro, muy caro para lo que se ofrece. Primera y ultima vez.
El restaurante Fábula se halla ubicado en pleno centro de Burgos, junto al Paseo del Espolón y cerca de la Casa del Cordón. Fábula que ofrece una cocina creativa sin olvidar la tradicional castellano-leonesa y adentrándose en ocasiones en la mediterránea, utiliza al máximo los buenos productos frescos y de temporada que la zona le proporciona. Con una decoración moderna y esmerándose en la elaboración consigue presentar al comensal sabrosos y afamados platos como: Raviolis crujientes de verduritas y jarabe agridulce, Tartar de canguro, Estofado de callos de bacalao, Patitas de cordero deshuesadas y crujientes con dátil y chorizo, Bizcocho de zanahoria, Lomo de merluza con jugo de berberechos y mejillones. Otra de las especialidades de la casa son los arroces elaborados con productos del mar, como el arroz con calamar, gambas, merluza y almejas. El restaurante Fabula con un servicio profesional y amable, una buena relación calidad-precio y un comedor acogedor y elegante se convierte en lugar propicio para una cena romántica, comida de negocios, amigos, etc.
#1Restaurante de cocina creativa —
Anonimo05-04-2009 16:35
Restaurante de cocina creativa con una trayectoria de ocho años. Apostamos por la calidad del producto utilizando sobretodo, materias primas de la zona. Nuestra cocina es imaginativa con una solida y respetuosa base tradicional. Contamos con una carta de vinos breve pero completa y cuidadosa en la selección de vinos nacionales y extranjeros
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Primera y ultima vez.
Fábula que ofrece una cocina creativa sin olvidar la tradicional castellano-leonesa y adentrándose en ocasiones en la mediterránea, utiliza al máximo los buenos productos frescos y de temporada que la zona le proporciona. Con una decoración moderna y esmerándose en la elaboración consigue presentar al comensal sabrosos y afamados platos como: Raviolis crujientes de verduritas y jarabe agridulce, Tartar de canguro, Estofado de callos de bacalao, Patitas de cordero deshuesadas y crujientes con dátil y chorizo, Bizcocho de zanahoria, Lomo de merluza con jugo de berberechos y mejillones. Otra de las especialidades de la casa son los arroces elaborados con productos del mar, como el arroz con calamar, gambas, merluza y almejas.
El restaurante Fabula con un servicio profesional y amable, una buena relación calidad-precio y un comedor acogedor y elegante se convierte en lugar propicio para una cena romántica, comida de negocios, amigos, etc.
El restaurante es más que bueno, lo que no es precisamente fácil desarrollando una cocina actual, moderna e imaginativa en la capital del lechazo asado y la morcilla. Un oasÃs, una fábula, una cocina de cuento (en el mejor sentido de la palabra).
La carta es corta pero está bien equilibrada y la mayorÃa de los platos están disponibles en medias raciones, lo que facilita el desarrollo de un menú personalizado que permita probar buena parte de la carta o bien comer menos y a menor precio, lo que es más que interesante.
Las propuestas se inician con un sugerente foie caliente con caramelo de cabernet y remolacha, yogur de manzana verde, naranja amarga y peras infusionadas con rosas, para pasar a un arroz ligado con sabor a mar, de mejillones, tallarines de calamar y espárragos trigueros o un pez de San Pedro con salmorejo de tomates asados, hinojo y toques de coco, fresco y de un punto perfecto. Sorprendentes sardinas marinadas y exquisitos reaviolis crujientes.
Los segundos son igual de prometedores: desde unas patitas de cordero deshuesadas y crujientes, con su salsa reducida y compacto de manzana, un guiño a la comanda tradicional castellana, hasta unas vieiras salteadas sobre crema ligera de alcachofas, huevas de trucha, grosellas negras y aceite de vainilla o un bacalao en láminas al pil-pil con changurro de buey de mar y centollo o un soberbio atún toro, de punto perfecto, una verdadera suculencia proteÃnica.
Los postres, caseros, son impecables: impecables: desde el bizcocho fluido de chocolate, espuma de menta y helado de mango o el queso cremoso entre láminas de chocolate de Guayaquil sobre galleta hilada y frambuesa, además del divertido de los cuatro tipos de queso, que no explican para que el comensal los adivine.
El servicio es exquisito y la carta de vinos muy interesante, con rarezas como el Alagón de la variedad rufete elaborado en la Sierra de Salamanca.
Todo un lujo el de este pequeño -de tamaño- restaurante situado junto al Paseo del Espolón burgalés por su cocina de sabores marcados y nÃtidos.