Primero decir que Galicia es un paraÃso que tenemos en España. ParaÃso por su tierra, por su gastronomÃa, pero sobre todo por su gente, que es amable y acogedora. Durante estas vacaciones hemos disfrutado de todo lo que ofrece Galicia, en concreto la zona de A Coruña, Santiago y la RÃa de Betanzos y a pesar del tiempo que no ha acompañado. Hemos estado en varios restaurantes en los que hemos comido y se nos ha tratado con la calidad y servicio que solo se puede encontrar en Galicia. Pero no puedo evitar exponer aquà la excepción que confirma la regla, por los motivos que al final del post el lector comprenderá.
Para que se entienda, un castizo dirÃa que el sitio en cuestión está "en el culo del mundo", enmarcado, eso sÃ, en el maravilloso pueblo de Bemantes, y es cutre, como nos indicó mi amigo, aunque limpio. Llegamos y el lugar está vacÃo, nos atiende el que luego supimos que es el propietario. Nuestro primer error fue no pedir la lista de precios, hecho injustificable pero motivado por la referencia de nuestro amigo.
Somos 4 niños y 3 adultos, y comimos lo que viene indicado en la factura, huevos fritos, patatas, jamón vuelta y vuelta, ninguna exquisitez pero todo muy rico. De esas comidas que sabes que vas a salir contento. Pedimos la "dolorosa" y nos dice 103 Euros... nos quedamos un poco frÃos y le decimos que si nos puede dar una factura.
Nos vamos, dejamos a los niños en la playa acompañados por un adulto y nos planteamos volver para hablar con el propietario. Le decimos que no estamos muy contentos con lo cobrado y nos dice que 15 Euros por persona está bien cobrado y que son los precios que tiene desde hace 20 años. Los hechos posteriores los exponemos en la denuncia que hicimos al dÃa siguiente en la policÃa municipal de Miño, con este texto.
El dÃa 22 de Julio de 2011 nos desplazamos a comer al restaurante Pura Manteca y tras ver la factura de la comida y parecerme excesiva solicitamos al encargado del local que nos enseñara la lista de precios, ante lo cual nos informó que no tenÃa de carta de precios. Al ver que no nos enseñaba la carta de precios solicitamos la hoja de reclamaciones ante lo cual afirmó que no nos daba la hoja de reclamaciones y que si querÃamos que le denunciáramos. Nos acercamos a la policÃa municipal para realizar la denuncia a las 18:05, no habÃa nadie, llamamos a los tlfnos. Que habÃa de urgencia y no nos contestó nadie. Volvimos a la mañana siguiente y efectuamos la denuncia, con el mismo texto que incluimos aquÃ. Posteriormente la policÃa municipal nos informó que el propietario del local reconoció los hechos.
#2Soy de la misma opinion —
muleiro09-12-2011 18:55
Cito a Sami:
No era como para denunciar.. se te a ido un poco la pinza
Yo tampoco lo hubiera hecho pero el que me mando el lugar dice que no es por el precio aunque se hubiera pasado, es por la aptitud chulesca y prepotente, diciendo aqui yo soy el amo, y no me da la puta gana de entregaros el libro de reclamaciones, claro entonces los comensales se mosquearon que yo sepa todavia el cliente siempre tiene la razon y no al reves.
Comentarios
Yo tampoco lo hubiera hecho pero el que me mando el lugar dice que no es por el precio aunque se hubiera pasado, es por la aptitud chulesca y prepotente, diciendo aqui yo soy el amo, y no me da la puta gana de entregaros el libro de reclamaciones, claro entonces los comensales se mosquearon que yo sepa todavia el cliente siempre tiene la razon y no al reves.