Hemos comido ... el menú degustación llamado “gourmet†.
De aperitivo nos pusieron un gazpacho de remolacha,que prepara el estómago para el menú, muy suave y muy bueno. Empezamos con unos percebes de buen grosor, tamaño y calidad, venÃan recalentados en microondas, muy mejorables, por decir algo cortes. A continuacion un ravioli de cigala. y lo que vino fue un ravioli de pasta tiesa, con un relleno infame de cigala reseca, ultracongelada, sin sabor ninguno, todo ello inundado de nata (el recurso del pataleo), puerro deshidratado, pimienta negra y demas añadidos que lo unico que conseguian era generar un engrudo asqueroso. Seguimos con dos lomos de sardinas confitadas, acompañados de una ligera vinagreta de tomate. No malas del todo, se podian comer. Foie envuelto en col china a modo de papillote, con un fondo donde la grasa del foie se mezclaba con un fondo agridulce y rodeado de dos dados de mango fresco,el conjunto se dejaba comer sin mas. Lomo de salmonete, pequeño, hecho al horno con toque final de plancha. Algo pasado de punto. Ademas el salmonete no es santo de mi devocion quizas por que los he pescado en multiples ocasiones y se por donde se pasean. Seguimos con un taco de lechazo acompañado de un membrillo sobre el que venÃan unos frutos rojos y un trozin de piña fresca. Fue el plato que mas me gusto. De postres trajeron un helado de café, con un bizcocho de chocolate con una gelatina de fresa en la misma onda que todo lo anterior (pobre) Helado de leche merengada, con notas de leche fresca y canela,l tocinillo ligero este postre si me gusto sobre manera. Concluyendo, enorme decepción. Habia oido hablar tan bien de este sitio que encima del paseo y habiendoselo recomendado a la parienta que no es muy dada hacer kilometros, en resumen no vuelvo.
Avda Juan Sitges 3 Castrillón 33400 Salinas 985518613
www.restaurantebalneario.com
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Comentarios
Luego esa plaza perdió su aliento y el San Félix, que asà se llama aún el establecimiento , fue pasando al olvido. Pero todo el conocimiento, el savoir faire, que dicen los franceses, perduró, porque su hijo, Miguel, montó este maravilloso restaurante sobre la mismÃsima arena de la playa de Salinas, quizás la más hermosa del Cantábrico.
Es una cocina sin estridencias, manteniendo lo bueno de la clásica, como su famosa lubina al champán, pero avanzando dÃa a dÃa en nuevos sabores, productos y texturas, como sus formidables aperitivos de mar.
Javier, el hijo de Miguel, dejó su carrera universitaria por la cocina y, junto a su hermano Isaac, van tomando ya las riendas del negocio.
Si de alguna forma hubiera que describir su mayor virtud, les dirÃa que es el todo: servicio, decoración, vistas, cocina, bodega, menaje, todo es perfecto, como en los grandes restaurantes de antaño.
Está ubicado en la playa de Salinas, uno de los arenales más extensos de Asturias y donde el Cantábrico se muestra en toda su espectacularida d al ser una playa muy abierta y donde el mar suele estar muy bravo.
Salinas es una pequeña localidad a unos 5 km. de Avilés, y el restaurante está sobre la misma playa, en la C/ Juan Sitges, 3 que es en realidad el paseo marÃtimo de la villa.
Está ubicado en un edificio de principios de siglo, que fue inaugurado por Alfonso XIII precisamente como balneario.
El restaurante se abrió a principios de los 90 for la familia Loya, de gran tradición puesto que ya habÃan tenido otro, y que siguen siendo los propietarios.
El local en sà no es muy grande y tiene dos partes, una interior y otra acristalada, que es la que recomiendo especialmente porque al estar justo encima de la playa y sobre todo a marea alta es una auténtica maravilla la espectacularida d de las vistas.
La decoración es moderna y muy colorida, marinera y muy elegante, el ambiente es muy agradable, de ello se ocupa también un servicio impecable y discreto, a la antigua usanza.
Que yo sepa no tienen aparcamiento, o sea que a buscarse la vida con el coche, no suele haber grandes problemas excepto en dÃas muy buenos de verano donde la playa se abarrota.
No suelen dar bodas, pero si lo hacen cierran el acceso al público puesto que las sirven en los comedores de cartas, lo cual es un fastidio porque igual llegas y te encuentras con que está cerrado.
De todas formas, es imprescindible reservar. Tfno.: 985.51.86.13
En cuanto a la comida es exquisita, recomiendo especialmente la ensalada de cigalas con yoghout griego, los lomos de sardinas en costra de sal, el foie gras a la sartén de entradas. Y ya para seguir a mà me encanta la lubina al cava y el virrey al horno, aunque también he probado el pixÃn a la plancha que aunque no tenga ninguna ciencia estaba buenÃsimo.
Y de postres pues el hojaldre de manzana y el brownie. Mmmmm, se me hace la boca agua de recordarlo.
El precio es bastante caro, aunque no sé exactamente cuanto porque siempre he ido en comidas de empresa, paga el jefe, jajajajaja.
Como es más bien pequeño y tranquilo yo lo recomiendo especialmente para una velada romántica. A ver si alguna vez lo pruebo yo también en esas circunstancias, jeje.
En fin, que es una visita obligada para los gourmets que vengan a Asturias ansiosos de disfrutar también del mar.