| Cantabria Santander El Serbal |
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Hemos Comido...en el Serbal, vuelta a uno de mis restaurantes preferidos, como es costumbre no decepciono lo mas mÃnimo, al contrario, sorprendió por enésima vez.
Marzo 2012. Celebracion, dejo solamente las fotos no creo que haya mucho mas que decir, inmejorable como siempre en todos los apspectos
Febrero 2012. Hacia casi un año que nos juntábamos a darnos un homenaje, coincidió en pasado viernes y al Serbal nos dirigimos Cesar, Iván y yo. Son ya muchos años paseándonos por este local y la verdad es que nunca nos ha decepcionado, siempre he salido contento tanto por la cocina como por la atención. En esta ocasión surgió de imprevisto, no tenÃamos nada preparado y después de una terrible mañanita de "BRUJERIAS" (asà llamo yo a las cosas raras relacionadas con mi trabajo de informático), primero reservamos por si las moscas y en cuanto acabamos la jornada nos acercamos. De entrada nos invitaron a un blanquito andaluz a elegir entre tres montilla, manzanilla y no me acuerdo del otro, estos blancos no son santo de mi devoción asà que comenzamos tomando una copa de siglo XXI un blanco de rueda, un blanco de color oro pajizo de intensidad media, aroma de buena intensidad, con recuerdos de fruta madura y un fondo perfumado. En boca es de cuerpo medio, con acidez justa, fruta muy escasa y un final breve y sencillo, vamos algo suave para comenzar. A continuación elegimos un vino para acompañarnos en la primera parte de la comida y nos sirvieron el pan y la tÃpica degustación de aceites, el vino inicial fue un clásico, Gloria de Ostatu 2001, un gran vino de rioja, o por lo menos a mi me lo parece, a una cata de esta bodega asistimos en Castro Urdiales Organizada por el Club del vino de Castro, el esta cata tuvimos el placer de probar este vino entre otros, de bodegas Ostatu y esta todos los datos de la cata en el este link, en resumen un vino magnifico. Tomamos tres medias raciones para comer y coincidimos en la mayor parte de las mismas, o sea que la comida se baso en cuatro platos diferentes por comensal. El aperitivo bienvenida consistió en un ravioli en salsa de setas, una delicia muy sutil y de sabor suave a hongos, muy bien para comenzar. De los platos que pedimos cabe destacar, los Calçots con maganos, delicioso y completamente distinto a la tradicional manera de prepararlos. La vieira, otro plato digno de mención exquisito, también mereció la pena la ensalada de bogavante, el huevo poche, el arroz negro con langostinos y ali oli, la sepia a la plancha con mollejitas y el steak tartar todos los platos con una ejecución soberbia y una magnifica presentación, de la mano de uno de nuestros cocineros preferidos, Fernando Sáez de la Maza. A media comida cambiamos de vino por un Priorato en concreto Caminos del Priorato 2010, violáceo, y entre sus aromas destacan las notas de piel de fruta madura, en boca, marcado sabor a moras, es un vino de tacto corpulento y textura aterciopelada, no suelen ser vinos de mi gusto, debido a su marcado sabor alcohólico, pero este me sorprendió gratamente, una buena continuación del vino anterior. Me sorprendió la forma del sacacorchos con el que nos abrieron esta botella, nunca lo habÃa visto, o nunca me habÃa fijado en uno similar os dejo una fotos de la apertura de la botella asà como del utensilio. Ninguno de los presentes tomamos postre, pasamos directamente al café con el que nos sirvieron unos petit fours. En la sobremesa, por otro lado larguÃsima, acabamos cerca de las siete los otros comensales optaron por unos combinados premiun, que tan magistralmente preparan en este restaurante, yo seguà con vino y una vez acabado el mismo continúe con Pedro Ximenez. En resumen en el lugar lo único que ha variado ha sido la carta desde la última vez, a mà entender para mejor y para darnos la oportunidad de descubrir nuevos manjares, hay que seguir indagándola.
Hemos Comido...en este restaurante perfecto para cierto tipo de celebraciones un tanto formales e intimas. La siguiente foto, para el recuerdo en sus inicios
Diciembre 2010. En este ocasión la celebración era muy especial, y encima sorpresa. Tras un buen rato esperando en la barra y un par de albariños apareció el segundo comensal y pasamos al comedor, en esta ocasión Rafael Prieto se encontraba en el local y tras los saludos iniciales nos paso a describir lo que habÃa fuera de carta. Nos llamo la atención un pescado que no conocÃa y que se llamaba pez limón. Al final nos decidimos por el menú degustación que tenia muy buena pinta. Comenzamos con un oloroso y un aperitivo de bienvenida gentileza de la casa. De los blancos andaluces habÃa cuatro tipos donde elegir, el aperitivo consistió en un ravioli en salsa de setas, una delicia muy sutil y de sabor suave, muy bien para comenzar. Como siempre a la hora de elegir el pan es complicado, pues te presentan ocho tipos distintos de panes a cual mas tentadores. Puedes ir cambiando a lo largo de la comida. Acto seguido la ya tradicional degustación de aceites. El menú comenzó con un carpaccio de Wagyu con virutas de foie gras y arroz salvaje frito, un antiguo conocido que ya forma parte de los clásicos de restaurante, exquisito, uno de mis favoritos del lugar. A continuación calamar a la plancha con sofrito de tomate y verduras ahumadas, muy buen sabor el calamar, grande de tamaño, como debe ser. Las verduras perfectas de punto, el calamar pelin duro pero buen sabor, el sofrito de tomate me encanto. Huevo poché con migas, parmesano y raviolis de morcilla de patata, una autentica sorpresa hacia mucho que no probaba un huevo tan delicioso, un plato muy recomendable, me sorprendió agradablemente la morcilla de patata, ya la habÃa probado en otro lugar y no terminaba de convencerme, pero esta ultima me encanto. El conjunto de migas, huevo y parmesano delicioso. El siguiente plato era merluza, dada mi aversión por dicho pescado, pregunte si existÃa la posibilidad de cambiarla, accedieron sin ningún impedimento a cambiarla por el pez limón, asà de paso probaba un nuevo pescado, este ultimo resulto ser un pez azul de altura. Similar en textura al bonito pero mas fuerte de sabor y mas terso, acompañado de un aroma y un ligero sabor a limón y naranja, al final resulto el plato estrella, según mi criterio del menú, un nuevo descubrimiento culinario. Y por ultimo cabrito en dos cocciones con crema de manzana asada y ragout de setas, ya conocÃamos el plato pero nos encanto como en anteriores ocasiones. De postres nos sirvieron, tarta de chocolate y helado de queso y torrija de sobao, cualquiera de los dos perfecto. El lugar sigue siendo un sitio "Perfecto", el servicio impecable siempre pendiente de todo detalle sin llegar al punto de ser "pesado". Las instalaciones excelentes y perfectamente conservadas. Sigue siendo un sitio especial para ocasiones especiales. El precio dentro de lo esperado.
Hemos Comido...en este restaurante de ambiente elegante recomendable para uno de esos dias en los que celebrar algo especial en familia o en pareja. Siempre que he comido en este restaurante me ha sorprendido algo, decoración moderna y mesas suficientemente separadas como para producir una intimidad que no siempre encuentras en algunos restaurantes. Toques en madera y luces cálidas producen un ambiente agradable. Atención permanente de los camareros sin que por ello fuera agobiante. A resaltar su menú degustación siempre variable y su comida de temporada tienen algunos platos que yo considero como clásicos como el carpaccio de cordero y foei, en temporada el braseado de bonito, tartar de bonito con vieira emparrillada, arroz con cachón y langostino, serÃa interminable la lista, es un sitio al que siempre gusta volver. Respecto a la carta, predomina lo que denominan "nueva cocina" sin que ello signifique raciones extraordinariamente ridÃculas, siempre te sirven un aperitivo de bienvenida, aperitivo de champagne, degustación de aceites ,carta de aguas ,amplia bodega vinos de muchas zonas te acompañan a la bodega ( cuarto climatizado) y asesoran en nuestro caso muy correctamente, único estrella MichelÃn de Santander ciudad. Para mà un sitio al que siempre estoy dispuesto a volver uno de los mejores restaurantes que conozco. De primero compartimos un carpaccio de wagyu como siempre servidos en medias raciones el carpaccio perfecto, me encanto y eso que venÃa acompañado de unos piñones que le daban un sabor especial. A continuación también compartimos pulpo a la plancha con vieira, plato espectacular donde los haya lo comentamos y a todos nos pareció exquisito. De segundo yo pedà un tartar de bonito, impresionante de sabor, con alcaparras y un sutil aire de mostaza, mi mujer pidió Tataki de bonito, lo probé y me gusto cantidad, tenÃa un ligera vinagreta de melocotón que junto con el tomate le dan al plato un fresquÃsimo sabor, el bonito en su justo punto, un plato 10 perfecto, mi hija se pidió un arroz negro con cachón y langostinos, acompañado de un ali oli muy ligero, un plato también diez, la encanto. En esta ocasión todos tomamos postre yo tome un brownies exquisito, con unas garrapiñadas de pistacho. Mi mujer fresas al oloroso que ya habÃa comido en otra ocasión y que las gustan mucho, mi hija se decanto por el helado de queso que también conocÃa. En resumen, el Serbal vuelve a sorprendernos, sigue haciendo para mà la mejor cocina de Cantabria, la carta ha variado mucho de la última vez y se nota el afán de innovación de su cocina. El servicio y las instalaciones como siempre impecables. Casi no he terminado de salir pero ya estoy deseando volver.
Hemos Comido...en el serbal en Andres del Rio, en Puertochico el corazon clasico de Santander
Volvimos a comer al Serbal para empezar bien el año 2009, el dÃa 4 de Enero nos acercamos para darnos un homenaje, como siempre la atención y el servicio diez, siempre atento pero para nada pesado. Nos dieron a elegir como es costumbre entre siete tipos diferentes de pan. Para empezar nos ofrecieron un aperitivo acompañado de un vino a elegir de entre cuatro, montilla, oloroso, etc. nos sirvieron como aperitivo una crema de hongos, pastel de queso y gelatina de tomate y guiso de careta de cerdo, a mi ya por tradición me encanta la crema de hongos, me resulto especialmente rico el guiso. De primero compartimos ensalada de pulpo patata y langostino, del dÃa fue el plato que mas me gusto. También compartimos arroz con chipirones, este último me resulto muy especiado aunque muy bueno de sabor. De segundo me pedà un steak tartar, hacia mucho que no comÃa este plato, me gusto mucho muy en su punto, además como te lo preparan sobre la marcha puedes pedir modificaciones. Mi hija pidió un solomillo de Ibérico albardado con panceta y le gusto mucho yo le pobre y también me pareció exquisito. Mi mujer se paso directamente al postre y se pidió una pera al vino tinto especiado. Comento que estaba muy bueno, como es costumbre en el local con el cafre nos sirvieron un acompañamiento consistente en galleta de mantequilla, helado de mango, y chocolate. Como es costumbre del sitio no defraudo y el precio estuvo de lo más comedido, esperando a volver otra vez a esta catedral de la gastronomÃa Cántabra. Andres del Rio 7 39004 Santander 942222515
Notas de Prensa
Un festÃn sin trampa ni cartón La Razon
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Comentarios
Carta de vinos de excelente maquetación, además existe la posibilidad de ver para elegir todos los vinos en la bodega, lo cual es muy interesante pues muchas veces una imagen vale más que mil palabras.
Hay buena oferta tanto nacional como extranjera, pero creo que en éstos niveles hay que exigir más. Precios correctos para el nivel de local.
Copas y vajilla de buen nivel y servicio del vino y mesas a la altura del restaurante.
Y para finalizar disponen de una gran selección de cafés y espirituosos que no hacen sino redondear un almuerzo inolvidable.
Maravilloso restaurante que además atraviesa un excelente momento. Sólo una carta de vinos no muy profunda para su nivel no le hace alcanzar la casi perfección.
Visita imprescindible si vas a esta ciudad.
Fernando Sáinz de La Maza, reciente premio al mejor cocinero joven del Cantábrico está en un momento creativo especialmente dulce. El menú degustación que ofrece (55 euros) es una orquesta de sabores y combinaciones de texturas que destaca por una impresionante regularidad. Borda el tratamiento del pescado y el marisco, en especial de la vieira y el bonito. Postres delicadÃsimos y sabrosos.
La parafernalia (selección de aceites, sales, cafés) es de lo más destacable y el servicio brilla a gran altura y profesionalidad sin llegar al servilismo. Excelente.
Para ser un grande de verdad creo que deberÃa ampliar la carta de vinos, que es correcta, pero en un restaurante de este tipo debe ser mucho más profunda. No obstante hay buena oferta, los precios son correctos y el servicio (copas, temperatura, etc.) está a la altura del local..
Creo que ahora mismo El Serbal es uno de los “estrella michelÃn†con la mejor RCP de toda España. Hoy por hoy es una visita imprescindible. Y que sigan asÃ.