Hemos Comido...en President uno de los restaurantes más jóvenes de esta zona de Castro Urdiales.
Cuando fui a hacer las fotos me di cuenta que la cámara estaba muy bien en casa guardada asà no se gasta, las fotos de los móviles con la luz del local tenÃan un aspecto de lo más fantasmagórico, Tota que decidà volver otro dÃa, dejándolo de un dÃa para otro termino pasando el tiempo, el pasado viernes venia de Bilbao con la cámara en el coche y decidà parar en Castro a comer un par de pinchos y de paso sacar unas fotos al local.
Ya se hizo notar en la I Ruta del Pincho en Castro Urdiales, Manitas de cerdo deshuesadas con langostinos y natillas de foie nos llamó la atención por lo que quedo pendiente una visita al local para conocerlo mas a fondo.
Situado en la calle Ardigales, en pleno centro de una de las zonas de pinchos y vinos más concurridas de Castro.
Desde la barra en la entrada, se pueden degustar diferentes vinos de las más diversas denominaciones de origen acompañados de ricos pinchos de aspecto muy creativo y cocina de autor.
El comedor pequeño pero bastante acogedor.
Nos desplazamos hasta Castro cuatro comensales, tras las consabidas peleas optamos por el menú degustación que tiene un curioso planteamiento y a mi modo de ver las cosas muy buena idea.
El menú incluÃa, 6 langostinos a la plancha, 1 cigala, 1 entrante a elegir, 1 principal a elegir, postre, pan y vino crianza.
En el plato principal como no podÃa ser de otra manera, juntando a cuatro chicarrones del norte nos decantamos por el solomillo. Magnifica presentación, cubierto de pimientos del piquillo y de un nido de patatas paja, la ración generosa, el punto perfecto tanto de plancha como de maduración.
De postre milhojas de crema y un postre especial a base de chocolate que combina chocolate blanco y negro con virutas de palomitas de maÃz, raro pero muy rico y sorprendente
El restaurante dispone de menú degustación que fue por el que nosotros optamos, de fin de semana, de menú mariscada.
El servicio fue en todo momento correcto y muy profesional. El precio muy bueno, la pena es que el lugar este tan lejos, yo de hecho me acerco en rara ocasión a no ser en alguna de las jornadas del pincho o a ver a la madrina de mi mujer que vive allÃ. Hay que hacer un esfuerzo y acercarse más de vez en cuando.
Cuando pase a hacer las fotos me decÃa el dueño, que me pasara al dÃa siguiente, que en ese momento habÃa muy pocos pinchos en la barra, la verdad es que no podÃa al dÃa siguiente, pero doy fe de que he visto la barra en su apogeo y aparte de diferente es de lo más exuberante.
Flaviobriga Era una Colonia y Convento jurÃdico, con jurisdicción sobre nueve ciudades. Uxama, Segisamunculo, Antecuja, Deóbriga, Vindelia, Salionica, Tritium, Metallum y Viruesca.
Ad sedes propias redeuntes, Cantabriarum et Vardaliarum loca maritima crudelissme deproedatio sunt
No se sabe si Flaviobriga desapareció en esas guerras, o más tarde, o si simplemente no desapareció. Hauberto Hispalense dice que fue reparada o reedificada por los cántabros en el año 585.
Sufrió probablemente el ataque de los normandos, que el año 846 recorrieron el Cantábrico a sangre y fuego, y no se vuelven a tener noticias históricas fidedignas hasta que en 1163, Alfonso VIII concede en Burgos el fuero de Logroño a Castro Urdiales