| Cantabria Isla La Chata |
|
Hemos Comido...en La Chata en Isla, el restaurante más recomendable de todos los alrededores, llevaba tiempo con ganas de comer en este sitio. Abril 2011. Hay que desviarse un trecho por de la autovÃa, si vienes por la carretera de la costa te pilla casi de paso. Isla es uno de los municipios más bellos de la costa cantábrica, últimamente rodeado por la polémica de los derribos de ciertas construcciones que no cumplen con la ley de costas. Resulta de gran interés su iglesia parroquial, una de las más monumentales del barroco cántabro, Mandada construir por Juan Fernández de Isla en el siglo XVII, de la que destaca la portada resguardada bajo arco de medio punto, coronado por frontón triangular. Destacan como construcciones civiles sus tres torres medievales, La torre de CabrahÃgo o de Gracedo, que conserva sus cuatro muros almenados de mamposterÃa en los que se abre alguna ventana gótica de pequeño tamaño. Es obra del siglo XIV o XV y se encuentra en el monte de La Antena. La torre de Jado, TorrÃn y torre de la Cueva. La de Jado es similar a la de CabrahÃgo, se encuentra en Los Corrales y está junto a una casona con capilla del siglo XVIII. La llamada "TorrÃn", es de planta cuadrangular, con enredadera colgando, sobre una pequeña colina. Está situada en el Barrio del Hoyo. La última es la torre de la Cueva, en el camino que va desde Los Corrales al barrio de Argatojo. Está tras un humilladero del siglo XVIII. El Palacio de los marqueses de Isla fue declarado monumento artÃstico regional. Se trata de una casa con dos pisos, torre adjunta, portalada y muro almenado con cubos que rodea la finca. En la casa se sitúan los escudos de armas a ambos lados de un balcón. El local se encuentra en el centro histórico de la villa, te encuentras con el edifico a mitad de la cuesta, el único inconveniente es el aparcamiento. Llegamos a la hora de comer a eso de las dos y estaban los comedores a rebosar, gente que se la veÃa que comÃan a diario, supongo que provenÃan de obras de los alrededores y otro tipo de gente comiendo de carta, a mà me atendió Jessica, un cumulo de virtudes en todos los aspectos. Ella sola atendió a un comedor rebosante, a la vez que tomaba nota, deshacÃa y hacia mesas y encima daba palique al personal, también servÃa y algo de vinos sabÃa. Venia de picar un par de pinchos y la verdad es que no andaba con excesivo hambre. Después de hojear la carta y de haber visto en la barra todo tipo de pescados caracterÃsticos de la costa, decidà tomar una ración y tomar carne pues los pescados se me hacÃan bastante grandes para el poco hambre que traÃa, (Que equivocado estaba). Comencé con un pulpo con langostinos al ajilo, la ración enorme, para compartir dos personas, acompañada de unas patatas chip recién hechas, buenÃsimas, un poco picante y con un marcado sabor a ajo, buenÃsimo, una de las razones de pedirlo fue que no lo habÃa probado nunca, pues la carta tiene cantidad de raciones de lo más atrayente, el pulpo blandito, me encanto. Y de segundo decidà tomar entrecote pues creÃa que este serÃa más pequeño que el chuletón o el solomillo, cuando me llego el plato alucine a colores, un buen pedazo de entrecote con un punto increÃblemente bueno y una carne de una calidad impresionante, acompañada de dos lonchas de jamón y unas setas buenÃsimas y muy al dente, estas últimas me sorprendieron gratamente tanto en textura como en sabor, también acompañado de unas buen patatas fritas, otra ración de lo más recomendable. Debido a mi falta de apetito me paso por primera vez en mi vida que tuve que dejar un buen trozo de entrecote, muy a mi pesar, pero no me cabÃa nada más. Comà con un Cvne crianza 2007, vino muy agradable al paladar con una entrada fresca y suave donde se entremezclan las frutas rojas y el regaliz propios de la variedad mayoritaria, con los cafés y torrefactos procedentes de su crianza en barrica de roble americano, en resumen un vino normalito. Tras acabar Chuchi me mostro las instalaciones a todas luces recién arregladas, entre ellas la cocina, nos comentaba que todavÃa quedaba algo por arreglar. Pude comprobar de primera mano la calidad de los mariscos y pescados atesorados esperando la noche. La pena fue que estuviera solo y no pudiera disfrutar de los mismos, pero todo tiene remedio, tengo claro que en breve volveré. El precio muy bueno, el lugar recomendable.
|
Comentarios
Poco parece frecuentar esta web quien se atreve a mencionar la palabra publicidad en un lugar en el que que nos enorgullecemos de nuestra imparcialidad si no de que iba a aparecer el comentario anterior. La única publicidad existente al final de la pagina para que no moleste.
Llegamos a las tres y nos quedamos pasmados: habÃan colocado mesas en todos los rincones posibles, con un jaleo de mil demonios. Estuvimos en un tris de anular la reserva; pero decidimos esperar a ver que pasaba: Error. A las 15:15 nos dan una mesa minúscula cerca de la barra, en la parte del bar. Nos sentamos malamente; porque estábamos rodeados de gente de piés esperando por su mesa, o charlando, o tapeando.
A nuestro lado habÃa un matrimonio con cara de paciencia, pues llevaban esperando un pescado media hora. Nosotros, alucinados.
A éso de las 15:30 les traen un pescado al horno a la pareja vecina, lo van a trocear y resulta que estaba crudo y se lo vuelven a llevar. A todo ésto, todavÃa no nos traen ni la carta. Nadie se ha acercado a nosotros. Empezamos a pensar en largarnos.
A las 15:45 decidimos irnos. Si no traen la carta ni se acerca nadie a la mesa en media hora, ¿a qué hora podrÃamos terminar de comer?. Probablemente casi a la hora de cenar.
Los vecinos de mesa seguÃan allà esperando el pescado. Su espera llegaba ya a la hora posiblemente.
Lo siento por ellos; pero hay muchos (buenos) restaurantes, como para que me tomen el pelo.