| Cantabria Treceño El Casino |
|
Hemos comido...Lo primero que viene a la mente cuando se visita el Casino en Treceño, es estar comiendo en casa de mi madre. Por la carretera general muy cerca de Cabezon de la Sal llegamos a la localidad de Treceño, propiedad de Gloria Callejo con su hija Luzma al frente de la cocina. Un pequeño restaurante de cocina casera que ocupa una edificación tradicional junto a la carretera. La barra, surtida de pinchos y raciones y casi siempre ocupada por vecinos de la zona, avisa de la naturaleza de este Casino: lugar de encuentro y segundo hogar de los parroquianos, condición que rápidamente adquieren los forasteros que llegan atraÃdos por la fama del restaurante. Y es que el Casino tiene fama muy merecida de ofrecer la mejor carne de todo el Occidente Cántabro, la especialidad de la casa es el chuletón de vaca servido en raciones pantagruélicas, piezas colosales como minimo de un kilo prácticamente crudas sobre un plato refractario en el que los comensales terminan de hacerla al gusto de cada uno, acompañados de pimientos confitados y patatas fritas. Otro de sus atrayentes son las alubias con codorniz y los caracoles en temporada. Y antes de llegar a esa maravilla de chuletón es muy aconsejable probar sus espectaculares croquetas, de bacalao o queso picón, con su finÃsima bechamel cubierta por un rebozo crujiente y delicado, alguna de las excelentes ensaladas (especial mención a la de ventresca y pimientos con cebolla caramelizada) o las mollejas rebozadas, un retorno a sabores perdidos y recuperados en este magnÃfico restaurante.
En definitiva, insuperable relación calidad – precio y un agradabilÃsimo servicio, rápido y cordial hacen del Casino de Treceño una dirección imprescindible que convierte en asiduos a todos los que lo conocen.
Calle La Plaza 23 39529 Treceño 942709880
|
Comentarios
Por si fuera poco,es un sitio oscuro con humedad y con un frÃo que te quedas pajarito, ya que no tienen ni calefacción.
El lugar a todas luces no está acondicionado como restaurante,con mesas que no calzan por lo irregular del suelo y con olor a fritanga que sale de la cocina( teniendo en cuentan que te cobran el chuletón a 35 euros por persona,deberÃa n tener unos mÃnimos).
Cuando pedimos la hoja de reclamaciones y la pusimos, al salir nos insultaron llamándonos subnormales.
En fin, a este tipo de gente no sé como se les permite tener un negocio abierto.
En definitiva, no se lo recomiendo a nadie