El Mule Carajonero

Cantabria Santander El Baruco de San Martin
Usar puntuación: / 13
MaloBueno 

Hemos Comido...en El Baruco, establecimiento que desde finales del pasado año regentan en la plaza santanderina de San Martín los hermanos Nacho y Cristina Ojea.

Nacho se ocupa a diario de seleccionar las materias primas, las mismas para la carta que para el menú del día o para la carta de picoteo.

En esta ocasión nos presenta en la mesa tres platos excepcionales, unas morgueras, pequeñas, de esas que son difíciles de encontrar. En segundo lugar, unos berberechos, cocidos en agua de mar y los maganos de guadañeta, procedentes de la bahía.

El Baruco proporciona, cuando acompaña el buen tiempo, la posibilidad de disfrutar con estos y otros manjares en la terraza ubicada en la plaza de San Martín. Allí se podrá disfrutar de otras especialidades de la carta como las rabas, los langostinos, el pulpo, las almejas, las cocochas de merluza, el foie, las croquetas caseras, el atún rojo, las ensaladas.

A diario también tiene un competitivo menú diario, con platos interesantes como pueden ser una ensalada de morguera y pimiento, garbanzos con bacalao,  tempura de verduras, maganos guisados, tronco de atún o solomillo ibérico.

Hemos Comido...en este restaurante que se autodenomina como el primer restaurante de Santander "Slow-food".

Pero ¿que es eso del "Slow-food"?, Slow Food es una asociación internacional sin ánimo de lucro nacida en 1986 como respuesta a la invasión homogeneizadora de la "fast food" y al frenesí de la "fast life".

Fundada por Carlo Petrini en 1986, Slow Food se convirtió en 1989 en una asociación internacional. Actualmente cuenta con 83.000 inscritos, con sedes por orden de nacimiento en Italia, Alemania, Suiza, Estados Unidos, Francia, Japón, y adheridos en 122 Países. 

Slow Food supone dar la debida importancia al placer vinculado al alimento, aprendiendo a disfrutar de la diversidad de las recetas y de los sabores, a reconocer la variedad de los lugares de producción y de los artificios, a respetar el ritmo de las estaciones y del convite. Pero la receta puesta a punto por Carlo Petrini y sus colaboradores propone conjugar el placer y la reivindicación del derecho al disfrute por parte de todos con un nuevo sentido de responsabilidad: una actitud que Slow Food ha llamado eco-gastronomía, capaz de unir el respeto y el estudio de la cultura enogastronómica con el apoyo a cuantos en el mundo se ocupan de defender la biodiversidad agroalimentaria.

A fin de cuentas y leyendo entre líneas, se supone que es comer sin prisas, con productos de primera calidad y cocinados vírgenes, sin adornos. Vamos que es la regla básica de cualquier buen restaurante medianamente decente.

De lo que tomamos cabe destacar las gambas a la gabardina que sí que estaban muy buenas,  y las croquetas de lo más normal, pero buenas a fin de cuentas. También tomamos Tataki de atún que no me dijo absolutamente nada algo normal.

De segundo pedimos huevo pochado con arroz , foie y salsa de trufa, que al final resulto una especie de huevo pasado por agua, un poco de arroz basmati, un poco de foie y una ligera salsa de trufa. Otro comensal tomó los huevos benedictine (pochados sobre pan tostado y salsa benedictine y acompañados con salmón ahumado o con jamón ibérico), según el en la misma línea que los míos.

El otro tomo hamburguesa según el muy buena, pero lo que a mí me choco fue que en restaurante que se denomina slow food y que se supone que trae una nueva cocina, que en su carta aparezca una hamburguesa, reina del Fast Food pues da mucho que pensar.

El otro comensal Strogonoff (tiras de solomillo salteado con champiñones, pepinillos, crema y queso, acompañado de arroz para su salsa), tampoco le apasiono el plato.

De postre tomamos brownies, nada del otro mundo los he probado mucho mejores. Eso si el slow food solo se nota en la lentitud del servicio, terminamos hartos de esperar.

Lo que si me gusto fue una mañana que nos acercamos a desayunar  pues era el único sitio abierto, había aparcamiento a la puerta,  tomamos unos croissant muy buenos, hechos por ellos y unos mufins rellenos muy buenos.

san_martin_001

san_martin_002

san_martin_003

san_martin_004

san_martin_006

san martin 007

san_martin_008

san_martin_009

 Avenida de la Reina Victoria 39 39002 Santander 942078988‎

icon
 

Comentarios 

 
#1 NADA DEL OTRO MUNDOGREGOR 08-03-2010 20:37
PERSONALMENTE , nuestra visita al baruco no nos sorprendio lo mas minimo.
el local de lo mas normal ( la decoracion no pasara a la historia) .
la comida sin pretensiones , nada de especial que reseñar .
por ahora una nota de 4,5 sobre diez . hay que dar tiempo para una mejoria.
Citar
 

Mule Carajonero

mule@mulecarajonero.com

Copyright © 2012 www.mulecarajonero.com

All Rights Reserved

  • Los productos de Cantabria
  • Creative Comons
  • Tejo
  • Codigo Cocina
  • Info recetas
  • Creando
  • Magefesa
  • Al Gusto Gourmet
  • Facebook
  • facebook_1
  • club vino
  • larpeiros logo