| Cantabria Santander Cañadio |
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Hemos Comido...en este emblemático restaurante de la capital cántabra, esta vez fue cena y celebración de cumpleaños, hacia bastante que no nos sentábamos en una mesa de este restaurante.
Llegamos "como siempre" muy pronto y todavÃa no estaba abierto el restaurante por lo que nos tomamos unas cañitas en la barra, en cuanto pudimos pasamos a cenar, pues somos de cena temprana y además suele ser cuando mejor te atienden en la mayorÃa de los restaurantes. Nos entregaron las cartas, y enseguida elegimos, nos obsequiaron con unos buñuelos y un gazpacho de cortesÃa que la verdad los dos estaban muy buenos, y nos dieron a elegir entre una serie de panes (chapata, normal, pasas, nueces aceitunas etc.) yo opte por el de aceitunas y mi acompañante por chapata. De primero compartimos carpaccio de ciervo con parmesano regado con un aceita arbequina de Extremadura muy floreado el aceite, el carpaccio no fue del todo de mi gusto, demasiado insÃpido, oculto en el parmesano. Seguimos con una de las famosas hamburguesas de atún, muy buena, con un puntito de sal "especial" y un toque de horno perfecto, me gustaron mucho, ya las habÃa comido en la barra en otras ocasiones. De segundo yo pedà vieiras en vinagreta, me gustaron mucho estaban a la plancha con un punto perfecto de plancha y una espuma de cÃtrico que las iba muy bien, me gustaron. Mi acompañante pidió puntas de solomillo con foei, las puntas estabas perfectas, envueltas en panceta, y bien doradas por fuera y con un punto sangrante por dentro "como debe ser" el trozo de foie fue generoso pues en todos estos guisos suele ser testimonial, de postre tome tarta de queso, que me pareció exquisita. El servicio muy bueno y atento sin agobiar. El precio se me hizo carillo pues sin vino, con dos cervezas nacionales y botella de agua ascendió a 103€, pero como dice un amigo mio "No hay bacalao gordo que no pese"
Cañadio un lugar donde comer o degustar un pincho, en una de las plazas mas concurridas de Santander la oferta de pinchos es muy variada y su hacer de lo mejorcito, puedes degustar en la barra cualquier racion o pincho, muy bien de precio y de echumbre. El restaurante se encuentra dentro de los mejores de la capital yo siempre que he comido he salido encantado, su cocina es de mercado con un toque modernista por lo que su carta varia con la estacion. Quiero hacer especial mencion al dueño Paco y a su mujer Teresa por el bien hacer de las cosas duarante un largo periodo de tiempo y por su simpatia, un lugar muy recomendable donde cenar de pinchos o racciones o donde comer o cenar a la carta. Reseña del Diario Montañes : Desde 1981, fecha en la que abrió al público este clásico de la restauración santanderina, este restaurante y sus propietarios no han dejado de evolucionar. Los comienzos fueron de lo más alagueños Paco, por aquel entonces solero, triunfó en el gris panorama de la culinaria regional de la época llegando en pocos meses a ser comparado con los restaurantes de más prestigio de la capital como 'Del Puerto' o 'La Posada del Mar'. Asà se mantuvo con platos como su famosa merluza en tacos con pimientos, sus croquetas de chorizo y sus revueltos de patatas. Pero a finales de los ochenta y durante una década Paco 'perdió' la inspiración, en lo que se podrÃa denominar su particular 'descenso a los infiernos'. Pero con el nacimiento del nuevo milenio, Paco, como el Ave Fenix, resurge de sus propias cenizas redescubriendo la cocina y con ella las ultimas técnicas de vanguardia.
Con la fenomenal base que Paco tiene de la cocina tradicinal, de la que ha sido maestro durante años, ahora, desde hace apenas tres años, ha comenzado a viajar a las cocinas de algunos de los mejores chefs del paÃs. De este modo ha conseguido actualizarse y fusionar su arte de la culinaria tradicional con las nuevas corrientes. Hasta el punto de ser el único restaurante de la región que aparece en la guÃa del Club de Calidad de Cantabria metido dentro de la clasificación junto con los cuatro restaurantes con estrella de nuestra comunidad. La transformación Esta evolución en la cocina de CañadÃo no ha hecho que se pierdan sus raices, ya que mantienen en su carta numerosos platos de su cocina de siempre. Lo que Paco y su mujer Teresa han hecho es repasar de nuevo todos los conceptos y técnicas de la cocina y la restauración, para poder ofrecer a sus clientes la sensación gastronómica más placentera posible y a ser posible sin espantar a nadie. Para ello han cambiado toda su vajilla, cuberterÃa y cristalerÃa; han mejorado sus técnicas de cocina dandole a cada produco el tiempo exacto de cocción, respetando asà las texturas, sabores y aromas naturales del producto. Todo eso ha sido gracias tanto por lo aprendido por Paco en los últimos años como por la incorporación a su cocina de las más modernas tecnologÃas que le permiten controlar en todo momento las temperaturas de cocción de los alimentos. Otra mejora muy destacable es la ampliación de la bodega de este restaurante, que ha pasado de discreta para empezar a ser una pequeña joya, en la que poder encontrar excelentes vinos bajo el consejo de Teresa que cada dÃa demuestra saber y entender más de este maravilloso mundo. Otra novedad de CañadÃo es su nuevo horario, ahora también abren para dar ricos desayunos, pero sobre todo para dejar lista la barra para los pinchos del mediodÃa. En estos momentos el bar de este restaurante los fines de semana es un auténtico lujo. Ofertan multitud de exquisitos pinchos y vinos a un precio realmente destacable dada la alta calidad de lo servido. La cocina En estos momentos, en CañadÃo, se pueden ver dos lÃneas de cocina bastante distintas. Por una parte la clásica y tradicional con sencillos pero exquisÃtos revueltos, ensaladas, croquetas, pescados al horno... y por otro una cocina más vanguardista en la que se entremezclan sabores de siempre con las más exóticas especias. De esta parte hay recetas de restaurantes como Ca'sento en Valencia con su huevo confitado con boleus y foie, exquisÃto. O ricos trozos de bonito acompañados de su cebolla pochada, soja, pimientos y piñones... En fin una rica variedad de platos con la inconfundible firma de CañadÃo.
Desde el primer momento, que empieza con una llamada telefónica para hacer la reserva, el trato es muy amable y agradable. Llegamos al restaurante y tras pasar la barra nos acompañan a nuestra mesa. Me encanta el detalle de la cocina vista para el público, habÃamos estado en varias ocasiones más, pero se nota la obra recientemente realizada en el establecimiento, un detalle más de persistencia en evolucionar y no quedarse estancado. Estamos en un comedor con capacidad para unas 60 personas, dividido en varios apartados, que nos da una sensación cosmopolita. Las mesas están vestidas con mantel y cubre blanco, una buena vajilla del mismo color y cristalerÃa acorde con el local, muy buena copa para el vino y el ya tÃpico vaso para el agua de estos establecimientos. Nos traen la carta, agradable el diseño y el contenido muy apetecible, con platos que denotan los contactos con grandes cocineros que tiene Paco, platos hechos con los nombres de éstos, como el de C´Sento en Valencia. Y una carta de vinos donde se nota la buena mano de Teresa, bien escogida. Como apunte que llevamos comentando en varios números de la revista, decir que siempre se puede abaratar un poco. Somos dos para comer y elegimos dos picoteos y un segundo plato para cada uno. Para beber, haremos honor a un amigo viticultor y enólogo, nuestro querido Marcial, y solicitamos un Dorado de Bodegas Quinta do Feital. Nos sirven de aperitivo gazpacho de fresas, crema de queso y de mejillones, y nachos. Muy rico el gazpacho, con un vinagre de módena muy agradable y la sensación de las fresas soberbia. Los nachos y las cremas exquisitas. Empezamos a picar menestra de verduras salteadas con jamón sobre pisto. Llevaba brécol, pimiento verde en tempura, patata panadera, habitas baby, coliflor, jamón en taquitos, judÃas, guisantes y zanahoria. Toda una gran menestra en su punto y con una salsa española exquisita. Seguimos con cachón en su tinta con arroz cremoso tipo risoto. Un cachón muy tierno y sabroso, y el arroz tal cual su nombre indica. Una ración muy generosa de la que dimos muy buena cuenta. Uno de los platos fuertes fue Cap i Pota con morro y patata con huevo frito. Es un guiso meloso, con una conjunción de sabores apetitosa, perfecta, lleva algo de comino, con las patatas muy bien fritas y, sobre todo ello, un huevo. Sabroso y para repetir. El otro plato fue vieira en tempura, va acompañada de una espuma de cÃtricos, muy original y sabrosa, con un cóctel de lechugas. La vieira de buen tamaño, muy bien cocinada y de sabor extraordinario. Nos traen la carta de postres, se nos van los ojos detrás de todos ellos, pero, aunque no se lo crean, esta vez sà que no podemos más y pasamos directamente a pedir el café. Al respecto, decir que la carta tiene un buen detalle y es el apunte de cafés e infusiones, muy sugerente. Pedimos te del puerto, al que acompañaron con un detalle dulce muy rico, una pena que el té no estuviera en su punto de frescura y su sabor ya no fue tan agradable como deberÃa ser. El blanco estuvo a la altura de la comida y en su punto de temperatura, con un amarillo limón con bordes dorados haciendo honor a su nombre. Ya hemos hablado de este vino en el primer número de nuestra revista, y sigue estando excepcional. La factura para los dos ascendió a 93€, en la media de nuestros establecimientos.
Gómez Oreña 15 39003 Santander 942314149
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Comentarios
El pincho de morcilla con pimientos y cebolla estaba magnifico.
los precios oscilaban de los 2,30 a los 3 euros. mas o menos como en todos los sitios.
El local no tiene nada destacable a mi entender.
Al restaurante no pase pero tenia muy buena pinta.
Por lo demas un buen resturante dentro de la plaza mas concurrida en el verano santanderino.