| El Parador de Calahorra se convirtió en el epicentro de la alta cocina |
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el acto central estuvo en las manos de tres cocineros del máximo prestigio. Enrique MartÃnez, del restaurante Maher de Cintruénigo; Adolfo Muñoz, del Adolfo de Toledo, y Ramiro Archilla, chef del propio Parador, se esmeraron de lo lindo para ofrecer a los alrededor de doscientos comensales -del mundo de la polÃtica, empresarial y medios de comunicación un menú rayando en la perfección. Nacido para promocionar la alta gastronomÃa en el sector empresarial, instituciones y medios de comunicación, el 'Taller del gusto' está basado «en un concepto novedoso a nivel mundial creado por el Club Millésime: la organización de eventos exclusivos del más alto valor gastronómico, que sirven como excepcional acción de hospitalidad de las empresas con sus clientes».
De tal manera, en los jardines del Parador se instalaron varios expositores de empresas del sector. Asà la denominada 'Calle del vino', acogÃa a cinco bodegas de la denominación de origen Rioja y una de Ribera del Arlanza. La zona marcada como 'Rincones', se hallaba ocupada por mercantiles del sector cervecero, embutidos, quesos, turismo y hasta de la fabricación de cápsulas para botellas.
Las actividades se complementaban con una cata virtual, patrocinada por el Grupo Eniac, en la que tomaron parte quince personas. Asimismo, en la llamada aula del cava, las bodegas Escudero mostraron a los asistentes las caracterÃsticas más importantes de sus cavas. Y, el aula del vino, que estuvo protagonizada por las bodegas Cuna de Reyes.
Por lo que respecta al almuerzo, los prestigiosos cocineros compartieron los fogones para elaborar unas alcachofas con almejas; espárragos guisados en su caldo con huevos escalfados; cebolletas asadas, bacalao y pil-pil de ajetes; perdiz roja de los Montes de Toledo en sus dos texturas; cremoso de mazapán, helado de hierbabuena y aroma de mora, que se completaron con los aperitivos que antes de la comida se ofrecieron.
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